Duérmete niño… Método Estivill (2)

¿Cuántas horas nos hemos pasado tumbadas en la cama para que se duerma el niño? Encima, suele ser muy pronto y acabas medio dormida y somnolienta a las 8 de la tarde.

Con Carolina lo necesité siendo más mayor. La verdad que siempre se ha dormido bien pero todo cambió. Cuando le quité los chupetes era imposible que se durmiese sola así que decidí aplicar de nuevo el método que tan buen resultado me había dado con Silvia. A los segundos siempre les tenemos como más abandonados así que con ella no subía siguiendo el tiempo del libro. Iba a su habitación de vez en cuando y le daba un beso para intentarla tranquilizar pero lo que hacía era empeorar las cosas y se quedaba llorando más fuerte cuando me iba. Así que, con ella, funcionó el decirla desde el salón… “duérmete, mi niña” y acababa durmiéndose. Los primeros días lloró un poco más pero poco a poco el tiempo de lloro disminuyó. Por lo tanto, a mí me funcionó el método 100%.

Lo que aprendí es que cada niño es un mundo y no con todos funcionan los mismos métodos. Tenemos que utilizar esa intuición de madre que nos aparece cuando damos a luz, por arte de magia. En seguida entendemos lo que necesitan nuestros hijos y debemos actuar en consecuencia sin escuchar consejos como… “yo, a mi hijo,…

Como he comentado en el artículo “Duérmete niño” Método Estivill (1), todo esto no quita para que un día te quedes con ellas y le cantes una canción o le cuentes un cuento. Son momentos maravillosos para compartir con ellos pero siempre con el sobre aviso “Sólo un minuto”, o “Una canción y me voy, ¿vale?”

Alguna vez la noto nerviosa. Está tumbada a oscuras pero no concilia el sueño. Yo me quedo con ella, le acaricio la espalda, la nariz, la barriga… para intentar que se tranquilice y le entre el sueño. El hacerlo alguna vez no le ha dado pie a querer de nuevo que me quede allí con ella todas las noches porque siempre ha tenido claro que ese día era especial y que otros días no me quedaría.

Probad con vuestros hijos, entendedles, escuchadles y haced lo que vosotras creáis que es lo mejor para ellos. Pero tened en cuenta que lo mejor no es “quedarme para que deje de llorar”. ¿Les queremos hacer independientes? ¿Queremos que desde pequeños empiecen a desenvolverse en la vida? Si es así, van a tener que llorar, aprender y pasar por situaciones que les irán fortaleciendo.

Ánimo a todas aquellas mamás que lo vayan a probar o que lo estén probando. Sed fuertes que las consecuencias son muy positivas. Un abrazo desde webparamamas.

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